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La autopublicación literaria, ¿es un buen camino para el escritor?

por ACESCRITORES
La Asociación Colegial de Escritores es consciente de la proliferación de empresas editoriales y afines que promueven la autoedición. Ante las dudas (legales, prácticas, éticas y deontológicas) que escritores y escritoras se plantean y dejando claro que no es la opción que como entidad profesional defendemos, creemos necesario informar, mediante artículos, charlas, cursos y debates, a todos aquellos escritores, noveles y menos noveles, que se han encontrado ante el dilema de optar por esa vía. En ese proceso contamos con la colaboración de La plaza de Poe. El presente artículo inicia ese proceso.  

© EVA LOSADA CASANOVA

Quizá uno de los mayores enemigos del escritor que empieza sea la prisa, la inmediatez. Es cierto que tenemos muchos otros, pero siempre he creído que este es el peor de todos. Es capaz de perdernos, de interrumpir un largo viaje, de dejarnos tirados en la cuneta. La inmediatez está íntimamente reñida con este oficio. La escritura es un arte y como toda creación, se cuece a fuego lento. La escritura es como la vida, profunda, intensa, llena de recovecos, de amarguras, alegrías y sin sabores. La escritura es un carrusel en movimiento, que gira y gira eternamente. Es también una manera de vivir, como otra cualquiera. Una manera de vivir más, quizá, de vivir en la multiplicidad o en las nubes. Escribimos, en la mayoría de los casos, porque necesitamos hacerlo. La escritura es muchas cosas. Es la vida, la enfermedad, la vejez, el miedo, la identidad, la muerte, el amor… La escritura es todo eso, desde luego. Pero hay una cosa que no es la escritura: un objeto. Los libros no son objetos, no se fabrican, se escriben. Los libros no te los escriben, los escribes tú. La cosificación del libro es uno de los mayores males a los que estamos asistiendo los lectores. Los responsables de eso son las editoriales, las imprentas, las redes sociales, los prescriptores comerciales y, por supuesto, nosotros mismos. Sí. La buena literatura se está sumiendo en una niebla extraña. Nos tropezamos con libros que no han pasado por los filtros editoriales, que no han reposado con el editor de mesa, que no han sido leídos por un profesional. Libros mal escritos, con errores gramaticales y estructuras endebles. Libros, en definitiva, que brillan por fuera y no respiran por dentro. Textos planos, literales, rasos como una tabla de planchar.

Una mañana nos levantamos y decidimos que queremos publicar una novela. Llevamos dos años escribiéndola y nuestra madre nos ha dicho que es estupenda. Como la vida es muy corta, decidimos enviarla a 50 editoriales, así, de golpe. Lo hacemos por correo electrónico, adjuntamos un archivo con las trescientas páginas y a ver si hay suerte. Nuestra novela es buenísima y estamos convencidos de que en unas semanas recibiremos una invitación a publicar. Como es lógico, nada de lo que esperamos sucede. Ninguna de esas editoriales nos responde. Un momento, sí, nos responden tres, y nos dicen que la novela es estupenda. Que es publicable y que hacerlo solo nos costará 400 euros, pero que si queremos esto y lo otro nos costará 2.400 euros. Nuestra madre está de acuerdo. ¡Venga! A las dos semanas tenemos la novela autopublicada con Publicamostulibro. ¿Quién es Publicamostulibro Es una empresa que promete a sus clientes convertirlos en escritores de éxito.

La buena literatura se está sumiendo en una niebla extraña. Nos tropezamos con libros que no han pasado por los filtros editoriales, que no han reposado con el editor de mesa, que no han sido leídos por un profesional.

Hemos diseñado la cubierta y la contra, hemos decidido el precio. ¡Qué ilusión! Publicamostulibro ha impreso 50 ejemplares y nos los traen a casa. Siempre que necesitamos más ejemplares, tardan dos días en editarlos, lo llaman publicación bajo demanda. ¡Esto sí es ser un profesional! Nos dicen que se va a distribuir en librerías, nos dan los nombres de esas librerías, ¡qué maravilla! Si son muy conocidas, nos dicen que nos van a llevar a ferias literarias y además nos van a hacer promoción por todo el país. ¡Nos han convertido, por fin, en escritores felices! Pasan los meses y nuestro libro no está en librerías, sino en la tienda de Pubicamostulibro y cinco plataformas propiedad de Publicamostulibro. La promoción existe, claro, son un grupo de youtubers o booktuber, tanto da, contratados por Publicamostulibro y media docena de blogs de contenido pactado. En la feria estamos, claro, pero en un chiringuito de Publicamostulibro. Aparecemos en redes sociales, sí, pero son media docena de cuentas en twiter, Instagram y Facebook de Publicamostulibro. Vamos a ser escritores, sí, iremos a ferias nacionales e internacionales, estaremos en librerías, hablarán de nosotros, claro que sí, pero en un microcosmos diseñado y alimentado por Publicamostulibro.

¿Qué es eso de falsa editorial? Son plataformas de venta, imprentas, sin más. Sí, imprentas. ¿Qué quiere una imprenta? Imprimir libros.

A nadie le importa tu libro, les importa tu dinero. Como nosotros también tenemos seguidores en redes sociales, comenzamos a disparar aquí y allá, llamamos a cualquier amiguete que tenga un blog y le pedimos el inmenso favor de que saque una reseña de nuestra novela publicada por Publicamostulibro. Además, como queremos que esto funcione, pagamos a varias plataformas digitales para que promocionen el libro. Luego, una tarde nos acercamos a hablar con Margarita, la librera, y le pedimos el favor de que coloque diez ejemplares en la mesa de novedades. Margarita, la pobre, accede a regañadientes, sabe que Publicamostulibro no es una editorial, pero como somos clientes… A los pocos días, alguien le dice a Margarita que la novela es infumable, que está llena de faltas de ortografía, que no tiene ni pies ni cabeza.  ¡Uy! Quizá deberíamos haber consultado con algún escritor, uno de verdad,  antes de lanzarnos a los brazos de Publicamostulibro, quizá deberíamos haber dado a valorar la novela a correctores de verdad, quizá deberíamos habernos formado antes en alguna escuela, quizá nos hemos precipitado, quizá nos han faltado dos años más de trabajo, o tres o cinco. Quizá nuestra madre nos quiere mucho, pero no es experta en esto. Teníamos tanta ilusión por publicar que no hemos encontrado el tiempo para formarnos, ni tampoco de que alguien valore nuestro trabajo, nos aconseje y nos acompañe durante el proceso. Nuestra novela no está lista y no lo sabíamos. Publicamostulibro nos había dicho que era estupenda. Hemos pasado dos años trabajando en la novela, hemos puesto ganas e ilusión y ahora, esto. No pasa nada, como ya he indicado, las prisas nos han aconsejado mal. Reflexionemos un poco. Como somos escritores, eso de reflexionar se nos da bien, ¿verdad?

Publicamostulibro es una falsa editorial. ¿Qué es eso de falsa editorial? Son plataformas de venta, imprentas, sin más. Sí, imprentas. ¿Qué quiere una imprenta? Imprimir libros. Muchos libros. ¿Le interesa a la imprenta imprimir buenos textos, bien editados? ¿Le interesa a la plataforma de venta de libros que las novelas sean buenas? No. No es su trabajo. El escritor, nos guste o no nos guste, necesita una editorial. Una editorial que apueste por la obra. Apostar significa asumir el riesgo. El editor es editor para no perder dinero, es cierto, pero además es un amante de la literatura, no fabrica electrodomésticos ni coches eléctricos. El editor quiere que su editorial publique obras de calidad. Las editoriales tienes sus seguidores, los lectores, que somos fieles, porque sabemos que, si esa editorial publica a X o a Y, existe una cierta garantía de calidad. Esa es la gran diferencia entre una editorial y Publicamostulibro. El cliente de la primera son los lectores, pero el cliente de la segunda son los escritores. La primera contribuye al tejido cultural de un país y tiene un prestigio que salvar, la segunda es una cadena de montaje productiva, es un negocio sin más que poco o nada tiene que ver con la creación o con la cultura.

Sí, claro, pero es que nadie nos responde, nadie quiere publicarnos la novela por eso nos autopublicamos. Además, estamos sujetos a las decisiones del editor y entre unos y otros, se llevan el 90% de las ganancias. No es justo. ¿No es justo? Si alguien apuesta por ti, ¿no crees que merece decidir algunos asuntos relativos a tu libro? Pero eso es otro debate, otro artículo. Aquí estamos hablando de un negocio que, en realidad, poco o nada tiene que ver con la literatura. Está invadiendo un terreno que no es suyo. Se trata de una colonización muy peligrosa que está agrietando el tejido editorial y la confianza de los lectores en las editoriales. Lo más triste de todo son los jugadores que nos encontramos en el tablero. Esas «falsas editoriales» son también primas hermanas de las editoriales. Es decir, los grandes grupos editoriales crean una plataforma de publicación y una imprenta, las visten con sus mejores galas y se lanzan como hienas a la tarta. ¡Quieren su trozo! No están dispuestas a que Publicamostulibro se lo lleve todo. Tienen la experiencia, la estructura, tienen al personal y tienen una lista infinita de autores deseando pagar 2.400 euros, a veces algo más, para ver su libro en la mesa de novedades de la librería de Margarita. Han hecho sus números y la cosa es muy rentable. ¿Con qué están jugando? Con dos aspectos: las prisas que tenemos por publicar y la vanidad. Son dos ingredientes necesarios para la proliferación en nuestro país de obra autopublicada. En la última década, imprimir es muy barato y subir libros a las plataformas es un juego de niños, cualquiera lo hace. El lector de la calle, ¿sabe que nuestra novela es obra autopublicada? No siempre. Ahí esta el problema. El lector no sabe si esa novela se ha publicado a cambio de pagar una buena suma de dinero.

Se preguntarán si eso importa o no. Al fin y al cabo, todo el mundo tiene derecho a publicar una novela, ¿no? ¿Por qué tiene que ser solo privilegio de unos pocos? Además, llevamos un año intentando publicarla y ya nos hemos cansado de esperar. Nuestra novela es buena, pasamos por una asesoría de Publicamostulibro, una chica nos ayudó. Además, una editorial nunca nos la publicaría, las editoriales solo publican a escritores mediáticos, a sus amigos los periodistas, a artistas, ¡menuda basura! A nosotros no nos publicarían esas editoriales porque, nuestra novela no es rentable, es una novela fuera de los circuitos comerciales, es rompedora, es distinta, es única… Un momento, un momento… Resulta que en España existen un surtido grupo de editoriales pequeñas y medianas, fuera de los grandes grupos editoriales, que son maravillosas, habitadas por unos seres entregados a la literatura que, en ocasiones, hipotecan sus casas para apostar por escritores noveles desconocidos, especiales, con talento, extravagantes, raros, originales y hasta rompedores. Y no solo eso, algunos premios literarios han ido a parar a ese tipo de textos. Esta es la realidad, nos guste o no nos guste. Sí existen editoriales, menos mal, que leen los manuscritos, los valoran y se arriesgan a publicarlos.

¿Y que podemos hacer ahora? Nada ha salido como pensábamos, incluso nos da un poco de apuro reconocerlo.

Podemos aprender a escribir mejor, formarnos, leer buena narrativa, dedicar muchas horas, días, meses años a sacar adelante nuestros textos, a pulirlos, confiar en el criterio de otros escritores, escritores de verdad, no consultores de empresa o coach literarios, podemos  presentarnos a certámenes literarios, conocer el mercado editorial y, sobre todo, tener paciencia, mucha paciencia. Una editora de una de las mejores editoriales de este país, a la cual respeto muchísimo, me dijo hace muchos años que las buenas obras siempre terminan por abrirse camino. Se lo repito a mis alumnos cada año. Otra editora, en una ocasión, me señaló una pila de manuscritos que descansaban junto a la ventana de su despacho y comentó que la gran mayoría eran horribles, que en las escuelas de escritura creativa, deberíamos enseñar a presentar un manuscrito. Esto también se lo cuento a mis alumnos, lo hago para que se detengan, para que se esfuercen y persigan su sueño con trabajo. Tarde o temprano, los buenos manuscritos encuentran ese camino editorial, porque antes o después, aparece un editor que apuesta por esa obra. Las prisas, insisto, son el gran enemigo de los escritores noveles.

No existen recetas mágicas para convertirnos en escritores en unos pocos meses, ni para escribir una buena historia, ni píldoras de colores que garanticen el éxito. ¿Hay grandes obras autopublicadas? Sí, un 1% podrían entrar en ese grupo. No se dejen engatusar por los escribeconmigounbestseller, ni estafar, estén atentos a charlatanes y a todas las Publicamostulibro, infórmense bien de cómo son los contratos de autopublicación, de qué ofrecen y qué piden, de si es realmente el mejor camino para llegar a nuestros lectores. Piensen en ellos. Al fin y al cabo, ellos dan vida a nuestra obra, no creen que se merecen un poco de consideración, textos interesantes, bien escritos, corregidos, maquetados, editados.

La autopublicación puede ser una gran salida para algunas obras, sobre todo para aquellos autores o autoras cuyas ediciones están descatalogadas, es decir, obras que en su día pasaron los filtros editoriales y se comercializaron, pero que ahora ya no se van a volver a reeditar. La autopublicación es también una buena alternativa para aquellos libros que van dirigidos a nuestros amigos y familiares, a colectivos reducidos, o bien, a nosotros mismos. Sí, ¿por qué no? Memorias, experiencias, etc.


 

Eva Losada Casanova es escritora, profesora de escritura en centros educativos, Bibliotecas de la Comunidad de Madrid, Casa del Lector y La plaza de Poe, entidad colaboradora de ACE.

XVIII Premio Unicaja de novela Fernando Quiñones con El sol de las contradicciones, 4ª finalista de Premio Planeta, finalista del Premio Círculo de Lectores 2010 con la novela En el lado sombrío del jardín, Funambulista 2014, Moriré antes que las flores, Funambulista 2021, etc.

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