Crítica | Sobre “Azar y cenizas”, de Roberto González Amado

© PILAR JIMENO SALVATIERRA 

En la novela Azar y  cenizas el autor Roberto González Amado elabora un relato actual en el sentido de compartir la tradición literaria que le ha tocado vivir. De este modo construye sus relatos en un tiempo que unas veces es cronológico e histórico, mientras que otras juega con uno en el que se simultanean las dimensiones del pasado y presente, de forma reconocible, como sucede en Proust, James Joyce y un largo etcétera de autores que se van desplazando por el pasado siglo XX. A este tiempo él llama a veces “ucronía”, como una especie de futurible en consonancia con posibles aplicaciones de las nuevas teorías científicas, con objeto de complementar el tiempo histórico.

Por otra parte describe la emigración que tenía lugar en Galicia durante al menos cuatro generaciones, con lo cual el relato se inscribe con claridad dentro del campo antropológico. La emigración es contemplada en vivo y, en concreto, a través de sus personajes protagonistas que, al enmarcar cuatro generaciones, revelan la emigración en Galicia como una estrategia adaptativa de supervivencia propia del campesinado, mostrando las condiciones de penuria económica que obliga a emigrar a un alto porcentaje de la población joven desposeída, lo cual afecta sobre todo a aquellos que son capaces de imaginar otras perspectivas de futuro. Se centra sobre todo en el siglo XX. Sus personajes protagonistas, sobre todo Armando y Arturo que junto a Jaime, como conclusión y producto, constituyen los personajes que describen las situaciones propias y repetidas de la emigración gallega en Cuba. En Armando y Arturo podrían verse reflejados un ingente número de emigrantes que cubren el mencionado siglo.

La trama de la toma de decisiones de los personajes está en dependencia no sólo de las condiciones económicas, sino también de los azares a los que toda vida está sujeta. En este caso concreto se muestra la muerte, por accidente, del padre de Armando como una doble probabilidad con resoluciones vitales divergentes que son capaces de decidir la vida futura del protagonista. Una de las soluciones sería la vuelta de Armando a la aldea. La otra en la que el padre se recupera y no muere, implica la emigración del protagonista desde Cuba a Nueva York, según había sido su anterior deseo.

La visión más antropológica está constituida sobre todo por las visiones cruzadas de las identidades protagonistas de la emigración desde los países de origen y destino.

Esta situación es generada en la novela por varios manuscritos que caen en manos de los personajes. El primero de ellos, La aventura castreña de Armando Gonzálvarez, escrito por su amigo Nicolás Ramos y que concluirá Jaime, el hijo de Armando. En esta obra se describe la visión del emigrante al llegar a Cuba y también las reflexiones que hace el protagonista sobre la emigración desde su propio país de origen, Galicia.

Un segundo manuscrito que aparece en 2012 es The Uchronia of Arturo Caeiro: a Likely Story, de Julie Maddow, proporcionará la visión del emigrante gallego Armando en su viaje desde la Habana a Estados Unidos. Esta vez la emigración será contemplada desde Estados Unidos, confrontado de esta manera las dos visiones de la emigración gallega a ultramar, es decir la visión desde dentro, descrita por los personajes y la externa representada en la novela por Maddow.

Durante todo el relato se suceden voces narrativas distintas que se complementan para dar profundidad al relato. Lo hacen mediante monólogos o diálogos.

Las visiones tanto de los dos emigrantes cuanto de la periodista Maddow se completan  al final con la visión de Arturo, cuando decide visitar el país de origen de su padre y contemplar, con una visión crítica y comparativa, la desastrosa e injusta situación del país durante varias décadas de la posguerra atenazado no soló por una situación económica deplorable, sino por las estructuras caciquiles que se instalan con fuerza después del golpe de estado franquista, cambiando los modos de relaciones sociales y evitando de muchas formas la memoria de los vencidos de manera sistemática. Por último se compara asimismo la situación con el momento mas desarrollado de la transición a la democracia, de forma que hacen al país difícil de reconocer a primera vista.

A través de toda la novela se repite el interés del autor por los problemas de los aspectos cognitivos referentes a la memoria y sus caprichos, sobre todo cuando se niega a dejarse someter para narrar historias o recordar lo vivido, haciendo que se articulen las experiencias temporales de manera caprichosa respecto a la memoria.

Otro tema que se repite es la sorpresa que produce a los narradores el papel del azar en la vida de los personajes, siendo el determinante de las decisiones vitales que toman los protagonistas. Este problema condiciona al autor a establecer alternativas vitales sobre las decisiones que los protagonistas abandonan, fabulando con opciones vitales alternativas a las que toman en realidad los personajes. Este juego sirve también al autor para crear más personajes como otredades del yo narrativo.

Durante todo el relato se suceden voces narrativas distintas que se complementan para dar profundidad al relato. Lo hacen mediante monólogos o diálogos.

El estilo realista del principio, que en la primera parte, se ocupa muchas veces de describir minuciosamente los entornos de los protagonistas, va cediendo progresivamente acabándose la novela con un precioso realismo mágico con el que describe la “Santa Compaña” junto a otras creencias populares gallegas, proporcionando la voz a sus personajes de manera ficticia, con lo que de nuevo recuerda el relato antropológico propio de la historias orales de muchos grupos sociales.

Para los últimos episodios reserva una especie de relato onírico que también cumple su papel al describir los acontecimientos de la historia local cuajada de interesantes descubrimientos.

Por último falta resaltar el interés que va produciendo su lectura en todo momento, a pesar de la complejidad de su estructura, lo que provoca que pueda leerse “de un tirón”.

Majadahonda en diciembre de 2017

Pilar Jimeno Salvatierra  es Antropóloga social.
Preofesora de la Universidad Autónoma de Madrid

AZAR Y CENIZAS, género novela
Autor Roberto González Amado
Relato de 333 paginas
Editorial Amarante, Salamanca, Septiembre 2017
ISBN: 978-84-947398-3-5